martes, 5 de agosto de 2008

Videncia, La Fitoterapia

La Fitoterapia
Las plantas medicinales han sido utilizadas desde épocas primitivas en el tratamiento de enfermedades. La mayoría de éstas presentan efectos fisiológicos múltiples, debido a la presencia de más de un principio activo. Éstos últimos corresponden a compuestos químicos propios de la planta, que están sometidos a variables físicas, tales como humedad del suelo, condiciones de luz, temperatura y otros.

La estandarización de estas condiciones, así como el control de calidad aplicado a todas las fases de su elaboración, y los resultados clínicos observados en estudios randomizados, de doble ciego, han permitido que la Organización Mundial de la Salud publicara Monografías sobre algunas de las plantas medicinales con mayor respaldo científico.


La incorporación de fitofármacos en el arsenal terapéutico de los laboratorios tradicionales, es otra señal que estimula el empleo de estos principios activos en el tratamiento de diversas patologías, tanto con fines preventivos como curativos.

Conceptos

Fitoterapia: Forma de Terapia Alternativa que emplea plantas medicinales y fitofármacos en el tratamiento de las enfermedades
Plantas medicinales: Plantas que contienen principios activos con un rol terapéutico conocido en el ser humano
Fitofármacos: Principios activos, derivados de plantas, elaborados de acuerdo a estándares de calidad específicos, definidos por los organismos reguladores de cada país
Plantas medicinales reconocidas en publicaciones de la OMS

• Aloe vera
• Astrágalo
• Manzanilla
• Echinacea purpúrea
• Ajo
• Jenjibre
• Valeriana
• Ginkgo biloba
• Ginseng
• Plantago ovata
Formas tradicionales de preparación de principios activos
De acuerdo a los manuales de Medicina Natural, existen diversas técnicas para extraer los principios activos de las plantas medicinales. Estas formas de preparación reciben el nombre de Tisanas y se clasifican en 4 grupos generales, de acuerdo a la porción de la planta utilizada:
Infusión:
Se aplica a las partes blandas de la planta (hojas, flores).Consiste en poner las hojas limpias en un recipiente resistente al calor y agregar agua hirviendo en cantidad proporcional (500 cc para 10 grs). Se tapa el recipiente y se deja reposar durante 10 minutos. Se pasa luego por colador y está lista para emplear.
Decocción:
Se aplica a las partes duras de la planta (raíces, corteza).Se agrega agua fría a una cantidad de corteza en un recipiente resistente al calor (500 cc para 5 grs). Se hierve a fuego lento durante 3 a 5 minutos. Se retira del fuego y se deja reposar durante 10 minutos. Se pasa luego por colador y está listo para emplear. Al producto de este procedimiento se le llama Decocto.
Maceración:
Se aplica tanto a las partes duras como a las partes blandas. Se colocan las partes desmenuzadas en un recipiente con agua hervida fría en una cantidad proporcional. Se dejan reposar durante 6 horas si se trata de partes blandas y 12 horas si se trata de partes duras. La ventaja de este procedimiento es que no se inactivan los principios activos termosensibles de la planta.
Cataplasmas:
Se aplica tanto a las partes duras como a las partes blandas. La base de las Cataplasmas es la harina o chuño, a las cuales se agrega un macerado de las hojas o corteza. Se mezclan las partes con agua para obtener una pasta uniforme y se pone al fuego en un recipiente resistente al calor, moviendo la mezcla constantemente. Luego se extiende una capa uniforme de la mezcla sobre un paño limpio (pañal) y se cubre con una gasa delgada. Una vez que ha perdido suficiente calor para no quemar la piel, se aplica caliente sobre el cuerpo sobre la zona afectada. Se sustituye cuando ha perdido el calor por otra nueva.